El Docente Como Actor Principal En El Aula Clase
Durante
varios años hablar en clase se ha convertido en un tema un poco polémico por
sus diferentes posiciones, a través de este documento se quiere dar a conocer
la participación que tienen los niños en el desarrollo de las actividades en el
aula y el papel del docente dentro de esta, cuál debe ser su participación en
el desarrollo de dichas actividades y cuál es el propósito de la enseñanza en
el aula, como un lugar no solo en donde se va a cumplir con ciertas
obligaciones, sino en donde se comparten conocimientos.
El desarrollo de las actividades en el aula de clase está
ligado al currículo que está determinado por la institución educativa, pero muchos
niños no cuentan con la capacidad de realizar diferentes actividades escritas y
orales ya que para este se “exige el dominio de conocimientos y habilidades de
tipo lingüístico, cognitivo y cultural enormemente complejos” (Lomas.2007,
P.76). Así mismo, el docente y la
institución deben fomentar el uso y la práctica
oral dentro del aula de clase; muchos docentes critican la insuficiencia
horaria de la asignatura y se considera una de las razones por la que los niños
no adquieren conocimiento necesario en dicha asignatura, pero “entre el profesorado existe la idea de que los
usos orales se adquieren de forma natural a temprana edad” (Lomas.2007, P.75), es decir los niños
obtienen conocimientos en sus casas de acuerdo a las personas con los que conviven, a sus características y
por qué no a su clase social, en ese caso, los niños cuando llegan al aula ya
tiene información quizá correcta e incorrecta, pero el docente
debe tener la capacidad de ayudar y acompañar a los niños en su proceso de
aprendizaje de acuerdo a lo establecido.
Carlos
Lomas afirma que : “los niños y niñas de origen humilde tienen en la escuela
dificultades de comprensión y de expresión lingüística que dificulta
enormemente el aprendizaje” (Lomas.2007, P.85), en ese caso, las dificultades
que se presentan en el aula no solamente es debido a la falta de intensidad
horaria,
sino a que los niños en su casa suelen
estar solos o acompañados de personas que no poseen los conocimientos esencialmente,
para apoyo académico, pero aquí es donde recae el peso sobre el docente porque
es el que “orienta de forma prioritaria el uso de estas herramientas de
comunicación”, (Lomas.2007, P.82) de
cualquier modo debe ofrecer igualdad de conocimientos entre los niños, sin
importar en el lugar en el que vivan , de manera que el aprendizaje sea
equitativo, pero ¿Que sucede cuando en casa no hay un programa de estudio? y
¿Cuando no hay acompañamiento de una persona que cuente con las capacidades
académicas?, los niños suelen hacer las tareas de la manera que ellos creen
correctas y a memorizar información por
corto tiempo, pero, ¿cuál sería la manera adecuada de enseñar a los niños para que adquieran dichos
conocimientos?; “¿se han dado cuenta
como los niños aprenden hablar? Pues aprenden hablando, como a caminar
caminando” (Lomas.2007, P.56).
El docente no debe atormentar en lugar de
esto, debe cautivar a los niños por aprender, ofreciendo clases innovadoras y
lúdicas, en donde ellos puedan participar, indagar y aprender; a veces las
clases se tornan aburridas y rutinarias, “no se sugiere la inutilidad de la
enseñanza ... en el aula sino el abandono de ciertas formas … de enseñanza”
(Lomas.2007, P.56). Se sugieren nuevos métodos de enseñanza didácticas y
prácticas, que faciliten el trabajo en el aula de clase y que así mismo los
niños adquieran conocimientos que sean duraderos, por esta razón es de gran
importancia la planeación en clase antes de realizarla y dejar de un lado la
improvisación en el aula, cuando planeamos las actividades sabemos,
que queremos y a donde queremos llegar, y en dado caso que no se pueda realizar
dicha actividad, ya sean por diversas
razones como : el lugar, tiempo, el clima entre otras; se
debe planear una segunda opción que permita llegar al objetivo.
En
conclusión, el aula de clase además de ser un lugar educativo es un lugar en
donde se comparte conocimientos entre los niños y docentes, debemos incentivar
a los niños, pero de la manera como ellos se incentivan,
con juegos o actividades didácticas que ayuden al aprendizaje, suele ser quizá
un poco fastidioso y por qué no tedioso hacer esto, quizá porque cada quien se limita hacer o que debe
hacer, pero si se hacen las cosas como les gustaría aprenderlas, esto haría más
fácil el trabajo en el aula y así fomentar la adquisición de conocimientos en
los niños.
REFERENCIAS:
Lomas,
C. (2007). ¿hablar en clase?, El Poder De Las Palabras (PP. 73-89), Bogotá D.C.
Colombia: La Buena Semilla.
Lomas,
C. (2007). Educación Lingüística. El Poder De Las Palabras (PP. 47-72), Bogotá
D.C. Colombia: La Buena Semilla.
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